Consejo farmacéutico
Una escucha larga, una pregunta más. Atendemos cada receta como un caso, no como un código. Si hace falta, llamamos al médico o buscamos alternativas con usted presente.
“Aquí me tratan como en ningún otro sitio. Blanca se acuerda de mi medicación y me pregunta siempre por mi madre.”
“Una farmacia de las de toda la vida, con el trato de siempre y el rigor de hoy. Nunca me venden lo que no necesito.”
“La formulación magistral que prepararon para mi hija la hemos encontrado en muy pocos sitios. Profesionalidad seria.”
“Volvía del médico un sábado a las 13:30 y me atendieron sin prisa. Eso ya no se encuentra.”
Cerramos los domingos y los festivos oficiales de la Comunidad de Madrid. Para guardias nocturnas, el Colegio Oficial de Farmacéuticos publica una lista actualizada en cofm.es.
Una escucha larga, una pregunta más. Atendemos cada receta como un caso, no como un código. Si hace falta, llamamos al médico o buscamos alternativas con usted presente.
Tensión, glucosa capilar y colesterol total en nuestro gabinete privado. Sin cita, con seguimiento anotado en su ficha si nos lo pide. Informe escrito a petición.
Laboratorio propio desde 2006. Preparamos pomadas, cápsulas, suspensiones y fórmulas pediátricas bajo prescripción, con los controles del Formulario Nacional.
Una selección estrecha y razonada: pieles sensibles, atópicas, con acné o en tratamiento. Recomendamos pocas marcas, pero las que conocemos a fondo.
Sistemas personalizados de dosificación, revisión semestral de botiquín y, si lo necesita, entrega a domicilio en el barrio. Sin sorpresas ni contratos.
Cuidado diario, higiene, veterinaria menor y puericultura. No vendemos lo que no probaríamos nosotras. Lo que no tenemos, lo pedimos para el día siguiente.
Jarabes y fórmulas específicas para edades pediátricas, con saborización suave y controles de estabilidad. Siempre bajo receta médica.
Blanca Urgal Polo es la farmacéutica titular desde 2001. Se licenció en la Universidad Complutense, hizo la especialidad en el Hospital Clínico y abrió esta oficina con la convicción de que una farmacia de barrio se mide en el tiempo que dedica a cada paciente, no en los metros de expositor. Le acompaña un equipo pequeño y estable: dos técnicas tituladas y un auxiliar que pasa el inventario cada lunes.
Aquí no habrá una pantalla que le diga qué crema comprar. Habrá alguien que le pregunte cómo tiene hoy la piel.
Llevo viniendo desde 2004. Nunca me han hecho comprar nada que no necesitara. Eso, a mi edad, es oro.
La fórmula para mi hijo la preparan en un día. En otros sitios no sabían ni de qué les hablaba.
Blanca me llamó ella misma para recordarme la renovación de la receta. Eso ya no pasa en ningún lado.